Tierra del Fuego.- El vuelo 1842 de Aerolíneas Argentina que debía llegar a la madrugada del día sábado 20 de febrero a la ciudad de Río Grande, vivió horas de estupor y angustia. Al momento de hacer el aterrizaje el piloto del avión advirtió una falla en los flats de aterrizaje y, por tal motivo, volvió a ascender y emprendió la vuelta hacia Comodoro Rivadavia pues allí la pista de aterrizaje es más amplia y se debía hacer un aterrizaje de emergencia. Sin embargo, desde el aeropuerto de Comodoro Rivadavia no le dieron el visto bueno para aterrizar y entonces, el piloto decidió hacer el aterrizaje nuevamente en Río Grande, aunque el desperfecto continuaba.
Pese al estupor que se vivía en el interior del avión, el piloto pudo contener la situación y finalmente aterrizó si bien forzadamente y con un impacto severo, la situación no pasó a mayores y no hubo ningún lesionado. En el aeropuerto de Río Grande policías y bomberos ya se habían aprestado para ayudar en caso de ser necesario. Los familiares de los pasajeros que venían en ese vuelo, pasaron horas angustiosas aunque finalmente todo volvió a la normalidad.
No obstante, es preciso subrayar que debido a la pandemia muchos aviones quedaron sin los debidos controles de rutina que poco a poco se van regularizando debido a la demanda en aumento en torno a la flexibilización de la pandemia.

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