Tierra del Fuego.- La eterna rivalidad entre unitarios y federales nunca terminó de resolverse y cada tanto emerge con nuevas aristas según la coyuntura social así lo determine. Desde la época colonial, pasando por el Poscolonialismo e, incluso, en tiempos de Rosas (un unitario encubierto en federalista), y hasta estos días, la Argentina se debatió entre dos extremos: un poder concentrado en Buenos Aires (hoy AMBA), o bien darle mayor preponderancia y participación a las provincias como así lo querían los federalistas.
Hoy en día los problemas entre unitarios y federales resurgen nuevamente es varios aspectos: coparticipación, retenciones al campo -la famosa 125-, y por estas horas lo que tiene que ver con el sistema sanitario, donde, desde Buenos Aires, sin haber pisado las provincias, se obliga a algunos departamentos o regiones provinciales, a tomar ciertas medidas restrictivas que no son compartidas por gran parte de esa sociedad e, incluso, por los propios gobernantes. Ejemplo de ello fueron las provincias de Mendoza, Santa Fe, Tucumán y Jujuy quienes se opusieron a algunas medidas tomadas desde Nación. En especial, la provincia de Mendoza quien se negó rotundamente a volver a fase 1 como así se determinó desde Nación porque el gobernador afirmó que “la gente necesita trabajar para así combatir la pobreza creciente”. Encima esto último parece coincidir con que la Organización Mundial de la Salud, en algunas voces, afirmó que la cuarentena estricta no es un buen mecanismo porque genera más pobreza y más muertes a mediano y corto plazo.
En lo que respecta a Tierra del Fuego, ya se había decidido la apertura de la ruta número 3 entre Ushuaia y Río Grande, pero debido al último decreto nacional se debió dar marcha atrás para no confrontar con el gobierno nacional. Sin embargo, llama la atención algunas cuestiones que demuestran que las decisiones tomadas desde Nación no condicen con la realidad de nuestra provincia. Por ejemplo, Ushuaia se excluyó de la series de restricciones significantes y solo se incluyó a Río Grande como zona preocupante. Sin embargo, podríamos decir que Río Grande se encuentra más cerca de entrar en la denominada inmunidad rebaño, mientras que Ushuaia comenzó con un brote que no sabemos cómo se desenvolverá. Y, en la actualidad, podríamos decir que en los últimos días la curva se ameseto en Río Grande mientras que en Ushuaia sube y baja considerablemente. Asimismo, se baraja la posibilidad del ingreso de vuelos de cabotaje, más que nada para la ciudad de Ushuaia que vive del turismo, pero se coarta la ruta entre ciudades donde ya existe transmisión comunitaria del virus.
Ello, porque todo lo decidió Nación.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

two × one =