Tierra del Fuego.- Se fue otra semana, otra semana más de este maldito 2020. Y, como es de esperar en la Argentina, no fue nada tranquila. Se aprobó en la Cámara de Diputados el impuesto a las grandes riquezas que ya trae debate y amenazas de concluir en sede judicial por inconstitucional. Los trabajadores rurales afirman que no se puede comparar una cosechadora con un yate a los fines de cobrar tal impuesto y el campo ya está en pie de guerra. Por otro lado afirman que tal impuesto no ayudará a atraer inversiones y ningún capital extranjero querrá venir a invertir a la argentina. Del lado del gobierno afirman que el impuesto no resulta inconstitucional porque se cobrará por única vez y es indispensable a los fines de solventar la crisis producida por la eterna cuarentena. Esperemos que tal impuesto sirva para poner de pie a la educación pública y poder volver a clase el año entrante. Porque entre el debate sobre el impuesto a las grandes fortunas, la ley sobre el aborto, la vacunación en ciernes y demás, los chicos han quedado a un lado otra vez. Nadie sabe a ciencia cierta cuándo y cómo se iniciarán las clases. A todo esto, surgió otro debate en relación a la función docente y si estos deben trasmitir sus propias ideologías al alumnado o bien mostrar una visión objetivo. Ello lo dijo la ministra de educación de la Ciudad de Buenos Aires y ahí nomas desde el lado del kirchnerismo le arremetieron con todo pidiendo su renuncia. En el medio los chicos siguen con las clases vía zoom.
Por su parte, en nuestra provincia tampoco se habla a ciencia cierta cómo será la vuelta a clases y, por lo tanto, los chicos están a la espera.
Se fue otra semana de este maldito 2020 y esperemos que el año pase rápido por el bien de todos.

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