Tierra del Fuego.- De hacer un ranking de frases más trilladas durante esta pandemia, indudablemente hay dos que se llevan el podio. La primera de ellas que suena hace rato es: “Para mi, ya lo tuve” y la segunda y más reciente debido a la cantidad de contagios es: “No sé cómo me contagié, no sabés cómo me cuidaba”.
Es común encontrarnos con gente que, repleta de incertidumbre porque el virus pasó cerca, pero no la afectó directamente, que dice la primera de las frases: “Para mi, ya lo tuve”. Es como una especie de deseo, de falsa conjetura para concluir que el virus ya pasó por su cuerpo de manera asintomática y, así, sentir que zafó de la estocada del Coronavirus. Sin embargo, en verdad, al pronunciar esa frase se deja ver la extrema incertidumbre que ronda en derredor del virus, es decir, aquellos que no sintieron ningún tipo de síntomas no saben a ciencia cierta si tuvieron o no tuvieron coronavirus por más que hayan tenido contacto con otras personas que sí lo tuvieron. Muchos, para despejar dudas, se hacen extracciones de sangre que supuestamente arrojan anticuerpos, pero nada de ello tiene evidencia científica. Por lo tanto, la incertidumbre continúa.
La segunda frase: “No sé cómo me contagié, no sabés cómo me cuidaba”, es más actual y la suelen decir las personas que, absortas al enterarse del resultado positivo, abren los ojos no pudiendo comprender cómo llegó el virus a su cuerpo. Suele funcionar como justificativo, para demostrar que como buen ciudadano ha cumplido con todas las reglas protocolares y más también. No obstante, el virus ha ingresado.
Así las cosas, hay que comprender que el virus es un enemigo invisible y que el hecho de que una persona se contagie o no depende de innumerables variables, comenzando por su sistema inmunológico hasta las inefables variables del destino.
Por lo tanto, no hay que ser más papista que el Papa, ni tampoco señalar al semejante con el dedo porque cuando le toca a uno ser el contagiado el otro puede pensar que fue uno quien incumplió con los protocolos. Debemos entender que todos intentan cuidarse en mayor o menor medida, pero también todos debemos seguir viviendo. Habrá algunos que la situación los encontrará más cómodos, otros, como los médicos, que estarán más expuestos, pero lo cierto es que nadie (o la mayoría de la gente) desea contagiarse y pasarla mal, aislado y sin saber a ciencia cierta cómo terminará su lucha contra la enfermedad.
Hay mucha gente que actualmente se encuentra denunciando al semejante por no hacer bien la cuarentena, porque salió a pasear en un día de sol o bien porque están asustados y piensan que, con esa forma de denunciar, van a detener al virus. Sin embargo cuando le toca a ellos dicen: “No sé cómo me contagié, no sabés cómo me cuidaba”.
Por lo tanto, seamos flexibles y no acusemos por acusar sin saber la realidad del semejante.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

nineteen − seven =