Tierra del Fuego.- Las noticias caen como profunda estocadas entre los riograndenses. Los casos no paran de ascender, el hospital tuvo que pedir respiradores a Ushuaia que, para colmo, arrojó nuevos casos, además tenemos otro fallecido y, por si fuera poco, la ministra de salud también se contagió. La terapia del hospital está al borde del colapso y muchos pacientes se empiezan a derivar al sector privado al cual, como dijimos ayer, no le pagan las prestaciones desde principio de año. Ante reclamos de médicos a la ministra de salud por tal extremo, esta habría manifestado que el pago se dilatará aún más. La pregunta es: cómo se hará para combatir esta pandemia creciente sin darles respuestas al sistema de salud tanto público como privado. Porque a lo expuesto, se le suma el malestar de los enfermeros del hospital a los cuales se les quiere extender el horario laboral que, de por sí, es de alto riesgo. Todo ello, por dormirse en los laureles, sin ningún tipo de previsión sobre las consecuencias adversas que podría ocasionar esta pandemia. Otro interrogante importante es preguntarse si a esta altura resulta necesario que el Cerro Castor esté abierto? Acaso, no sirvió el ejemplo del centro deportivo cantera donde los casos se expandieron como reguero de pólvora?
Solo queda rezar y esperar que las cosas no pasan a mayores y pedirle a nuestros gobernantes que regularicen las deudas con el personal médico ya que no resulta buena política subestimar a aquellas personas que son las únicas que nos pueden salvar de este problema: los médicos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

one × three =