Ultimátum a proveedores de la industria: Rivarola denunció presiones que llegan a la Cámara de Comercio.

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El dirigente mercantil Daniel Rivarola dio a conocer una serie de presiones de parte de la industria para extender el congelamiento salarial a sus proveedores, que comprende trabajadores de los gremios mercantil, gastronómico y de seguridad.

Ayer se conoció la carta enviada por Mirgor a uno de sus proveedores, por la cual se intima a que “por escrito” acepte el congelamiento, y “antes del 9 de marzo”, caso contrario se procederá a cancelar todos los contratos.

Rivarola reveló que cuando estaba en Buenos Aires por la firma de la cláusula gatillo que prevé un incremento del 6%, por acuerdo con la Cámara de Comercio de Río Grande, recibió un llamado de una empresa de limpieza que trabaja para Brightstar.

“Esta empresa me llamó por teléfono y le planteé que no era la empresa de limpieza la que me tenía que plantear este tipo de cosas, sino que debía ser la fábrica o la cámara que los nuclea”, dijo, si bien no hay “relación directa” entre el CEC y AFARTE.

“La empresa de limpieza trasladó lo que informamos y les ratificaron que ellos eran los responsables de hacer el trabajo con nosotros para lograr ese congelamiento”, sostuvo.

También dio a conocer las presiones a Diego Navarro, presidente de la Cámara de Comercio, “unos días antes de firmar el convenio” por esta cláusula gatillo.

“Sabemos que Diego Navarro recibió una llamada de AFARTE, la reunión no terminó de concretarse, pero querían convocarlo para hablar de las paritarias que estábamos firmando en esos días”, dijo.

Agregó una comunicación similar con una empresa de seguridad, tras cruzar información dentro de la CGT con el gremio de Seguridad y con Gastronómicos, que hasta ahora no ha tenido novedades de este tipo.

De parte del CEC se han abocado a la tarea de notificar “a todas las fábricas metalúrgicas de Río Grande, informándoles que esta entidad sindical no debía avanzar en ninguna charla de congelamiento salarial, por dos motivos, primero porque ellos no eran quiénes para discutir el convenio colectivo; y menos a través de la presión a las empresas de limpieza, amenazándolas con la posibilidad de la pérdida del contrato”, cuestionó.

Rivarola expuso que, por más que cancelen los contratos actuales, la empresa que se haga cargo del servicio seguirá teniendo los trabajadores encuadrados en comercio, que no puede congelar salarios como la UOM o ASIMRA, dado que su ámbito de competencia es mucho más amplio que la industria.

“De avanzar en un congelamiento con los trabajadores del sector de limpieza, por decantación todos los comercios de la ciudad van a querer hacer lo mismo, dado que nuestro convenio es mucho más abarcativo y tiene representación en otros sectores”, explicó, y lo mismo ocurre con Gastronómicos y Seguridad.

“El jueves empezamos a pasar las notas y todavía seguimos notificando a las fábricas. A su veznotificamos a todas las empresas que prestan servicios en las fábricas de que no íbamos a permitir que ellos negocien ningún tipo de congelamiento”, señaló el dirigente.

Además, puso en duda que el congelamiento de los salarios de los empleados de los proveedores incida en los costos de los productos electrónicos. Desde AFARTE han encarado “un movimiento desarticulado, más allá de que tenga un mismo fin” y “la verdad no sé si congelar el salario va a bajar el precio de los productos. De última, se congelará de acá a dos años”, planteó, dado que  los sueldos no van a bajar sino que se mantendrán iguales por ese período.

“Si se apunta a congelar el salario para convertir un producto en competitivo, todavía sigo sin que alguien me lo pueda explicar claramente”, sostuvo.

Admitió el temor de que no quieran reconocer el 6% acordado con la Cámara de Comercio y tampoco el incremento salarial que se discutirá en abril, para cerrar en mayo, como ocurre todos los años.

Asimismo, reconoció el condicionamiento sobre todo en la zona norte, por la incidencia de las fábricas como motor de la economía: “La economía de la provincia es muy distinta de la nacional, porque particularmente en Río Grande dependemos del sector metalúrgico y, si se cierra el grifo en ese aspecto, por más que busquemos algo más, nos va a complicar la paritaria propia”, concluyó.